GPS o comunicador satelital: ¿qué necesitas de verdad?

Se meten en el mismo saco como "material de navegación", pero resuelven problemas distintos. Uno te enseña dónde estás. El otro puede conseguir que te rescaten. Saber cuál necesitas antes de comprar ahorra dinero y peso.

Una brújula de bolsillo de latón abierta sobre un viejo mapamundi

Un GPS solo habla contigo

Un GPS de mano como nuestra opción económica, el Garmin eTrex 22x, recibe señales de los satélites GPS para situar tu posición en un mapa precargado, y nada más. No puede enviar un mensaje ni pedir ayuda. Lo que sí hace bien es funcionar completamente sin conexión, sin suscripción, sin cuota mensual y con unas 25 horas de autonomía en unos 150 g. Para seguir una ruta o confirmar que sigues en el sendero, el trabajo está hecho por completo.

Un comunicador satelital responde

Un aparato como nuestra recomendación principal, el Garmin inReach Mini 2, añade mensajería de texto bidireccional y un botón SOS monitorizado que funciona sobre la red de satélites Iridium, totalmente independiente de la cobertura móvil. Con unos 100 g apenas pesa más que el GPS, pero exige una suscripción de pago continua para poder enviar y recibir mensajes. Lo que compras no es navegación, porque la mayoría de comunicadores solo tienen cartografía básica: compras la capacidad de decir "estoy herido, mandad ayuda" desde un sitio donde ningún móvil tendría una sola raya.

La suscripción es la verdadera decisión

Aquí es donde la elección suele reducirse a dinero frente a riesgo. Un GPS es una compra única con coste recurrente cero. La suscripción de un comunicador satelital se paga por meses o por salida según el plan, y ese coste recurrente es el precio real de la red de seguridad, no el aparato en sí. Para salidas cortas por senderos populares y señalizados con cobertura habitual u otros senderistas cerca, ese coste continuo es difícil de justificar. Para salidas en solitario, rutas de varios días lejos de cualquier carretera o terreno genuinamente remoto, es la diferencia entre esperar ayuda y no tener forma alguna de pedirla.

Por qué una brújula sigue teniendo su sitio en la mochila

Ambos son electrónica, y la electrónica puede fallar: una batería agotada, una pantalla rota, el frío consumiendo carga más rápido de lo previsto. Nuestra opción de respaldo sin batería, la brújula Suunto MC-2 Global, pesa unos 75 g y nunca se queda sin energía. No sustituye a ninguno de los dos aparatos anteriores; es el recurso para cuando uno de ellos deja de funcionar en el peor momento posible.

Volar con cualquiera de los dos aparatos

Tanto un GPS como un comunicador satelital funcionan con baterías de litio, que las aerolíneas tratan con normas específicas para equipaje de mano y facturado. Consulta nuestra guía para volar con material de camping antes de meter cualquiera de los dos en la maleta.

Veredicto

Las caminatas de un día y los senderos populares y señalizados rara vez justifican la suscripción de un comunicador satelital: un GPS o incluso un móvil con mapas sin conexión lo cubre. Las salidas en solitario, las rutas de varios días o cualquier sitio genuinamente remoto cambian esa cuenta: la capacidad de SOS del Garmin inReach Mini 2 vale su coste mensual justo cuando no hay nadie más alrededor para ayudar.